Para muchas personas este es un tema “Tabú” y son muy pocos los que
desean hablar de una forma franca acerca de este asunto. En este
artículo estaré analizando los diversos factores que impulsan a un
empresario a utilizar los paraísos fiscales como una forma de elución de
impuestos.
Los paraísos fiscales
Entendemos como Paraísos Fiscales a aquellas regiones donde la carga
impositiva es favorable, es decir, que los impuestos, tasas, gravámenes
entre otros son relativamente más bajos comparados con otras regiones;
un Paraíso Fiscal puede ser desde un país hasta una ciudad pasando por
un estado como por ejemplo el estado de Delaware en USA. En algunas de
estas regiones predomina el “Secreto Bancario”, combinado con un sólido
sistema de seguridad jurídica.
Otro aspecto que tienen los Paraísos Fiscales es que permiten
constituir empresas de una forma sencilla y sin ninguna complicación más
que el capital de inicio. En muchas ocasiones no es necesario que el
accionista o los accionistas estén presentes en el momento de constituir
la empresa y esta responsabilidad se le delega a un apoderado o
testaferro.
Los infiernos fiscales, la otra cara de la moneda
Un paraíso fiscal no existiría si no hubiera los “infiernos fiscales”.
Se definen infiernos fiscales aquellas regiones donde la carga
impositiva es elevada, contando con gran cantidad de impuestos, tasas,
gravámenes, por lo general los impuestos en estas regiones hacen que los
productos que se ofrecen en dichas regiones sean más elevadas comparadas
con otras regiones.
Por lo general en aquellas regiones donde existan los infiernos
fiscales existe un gran gasto público por parte del gobierno en
actividades que van más allá de lo esencial. En otras ocasiones existe
una acentuada corrupción en la administración que trae como consecuencia
un aumento desmedido en el gasto público y por ende es necesario recabar
una mayor cantidad de impuestos para cubrir el déficit.
Otra característica de los infiernos fiscales es la opacidad con la que
se manejan los recursos recabados, tampoco hay una efectiva rendición de
cuentas por parte del gobierno a los contribuyentes, además las
autoridades simplemente el dinero que debería ser invertido en las cosas
más importantes va a parar a cosas menos importantes, un ejemplo que
tenemos actualmente es el caso del estado de California en USA allí los
impuestos son muy altos esto ha traído como consecuencia que los
ciudadanos emigren especialmente al estado de Texas donde se pagan
impuestos menores.
Las empresas en la recaudación de impuestos
Según la naturaleza de la recaudación de impuestos en tu región, las
empresas y o negocios son agentes recaudadores de impuestos,
especialmente los tipos de impuesto al valor agregado IVA, este impuesto
genera un debito fiscal, a este se le deduce el crédito fiscal y este es
el importe a pagar al gobierno.
Este tipo de impuestos no les pertenece a las empresas simplemente
cumplimos el papel de recaudador, el incentivo que brinda el gobierno es
el crédito fiscal, sin embargo cuando hablamos del impuesto a las rentas
o utilidades la cosa cambia drásticamente ya que ahora si los gobiernos
pueden libremente fijar el porcentaje de recaudación, si bien en muchos
casos es deducible de algunos gastos en otras ocasiones no lo es.
Siempre hay excepciones a esta regla según la legislación de cada
región puede haber mayor o menor cantidad de deducciones a los diversos
impuestos, no obstante siempre existen las letras pequeñas que ayudan a
evitar los altos pagos de los impuestos a las rentas.
Los gobiernos y los impuestos
Según el espíritu de la ley los impuestos se deben utilizar para
sustentar el propio gasto de la administración de los diversos poderes
públicos, prestar servicios asistenciales tal es el caso de la policía,
bomberos entre otros, gastos de sanidad y asistencia social,
mantenimiento de calles, carreteras, autopistas, etc.; gastos derivados
de la educación de la población.
Lo recomendado es que exista un balance entre gasto público y
recaudación fiscal, el mejor ejemplo que podemos encontrar es el modelo
aplicado en los países nórdicos donde hay un balance entre los impuestos
que pagan las empresas y el impuesto que pagan las personas naturales,
esto trae como consecuencia un alto nivel de bienestar.
Caso contrario lo vemos en España o Argentina donde los impuestos son
altos debido al enorme gasto público de sus gobiernos ya que estos deben
de financiar además de los gastos que mencionamos anteriormente tienen
una gran cantidad de gastos que van más allá de los deberes formales de
gasto para un gobierno, en pocas palabras, quieren abarcarlo todo.
Los que somos empresarios y comerciantes, que hemos ganado nuestro
dinero trabajado honestamente con todo lo que implica ser empresario
sabemos del esfuerzo que se necesita para crear riqueza, que el gobierno
nos la quite para hacer gastos innecesarios no es justo, especialmente
en aquellos lugares donde toda la población se ve sometida a los
infiernos fiscales.
Los paraísos fiscales no existirían si no hubiera
infiernos fiscales
Para muchos los paraísos fiscales son una forma de elución de
impuestos, en parte podemos decir que lo es, pero también en una forma
de resguardar el patrimonio que con sacrificio o sin él, hemos trabajado
para obtenerlo. Las empresas no son ajenas a la sociedad debe existir
una simbiosis entre sociedad y empresa en un marco de responsabilidad
social para garantizar que la sociedad goce de los beneficios de la
empresa sin pasar por las trabas burocráticas del político de turno.
¿Qué harías tú en caso de que fueras empresario y vivieras en un
infierno fiscal? Déjame tu opinión en la caja de comentarios. Hasta
aquí este artículo espero que les haya sido de utilidad.




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